Conseguir la nacionalidad española es uno de los pasos más importantes para cualquier persona que ha construido su vida en España. Implica estabilidad, seguridad jurídica, libertad para viajar por Europa y la posibilidad de acceder a oportunidades laborales y personales que antes estaban limitadas. Sin embargo, uno de los problemas más frecuentes es la lentitud del proceso, especialmente desde que el Ministerio de Justicia empezó a acumular retrasos en la tramitación digital. Muchos expedientes llevan meses e incluso años en estudio, generando incertidumbre y preocupación.
En 2025 continúa la tendencia: miles de solicitudes avanzan lentamente, otras quedan bloqueadas en fases administrativas y otras se retrasan por pequeños errores en la documentación. Por eso, conocer las acciones legales y reales que sí funcionan para acelerar un expediente de nacionalidad puede marcar la diferencia entre esperar un año más… o tener tu nacionalidad en meses. Esta guía recoge trucos legales utilizados por profesionales y estrategias reconocidas por el Ministerio de Justicia, explicadas de forma clara y sin promesas falsas. Si tu expediente está atascado o quieres acelerar tu expediente de nacionalidad, aquí encontrarás todo lo que puedes hacer de manera efectiva.
Preparar el expediente correctamente desde el inicio para acelerar tu expediente de nacionalidad
El primer truco para acelerar un expediente de nacionalidad no tiene que ver con presionar al Ministerio, sino con evitar errores iniciales. Una solicitud mal presentada es garantía de retraso. Si los certificados están caducados, si falta un documento obligatorio o si la traducción no cumple los requisitos, el expediente terminará entrando en revisión adicional o en una fase de requerimiento que añade meses extra de espera.
La mejor manera de evitarlo es asegurarse de que toda la documentación esté actualizada y correctamente apostillada, que los exámenes CCSE y DELE estén aprobados y que los antecedentes policiales y penales estén limpios o cancelados cuando sea necesario. Además, es fundamental mantener actualizado el empadronamiento y la dirección real para evitar que las notificaciones se pierdan. Cuanto más sólido sea el expediente desde el principio, más rápido avanza.
El movimiento interno del expediente: cómo saber si va bien o está bloqueado
Muchas personas creen que si el expediente aparece como “en tramitación” no hay forma de saber si se está moviendo o si está detenido. Sin embargo, los cambios de estado del Ministerio ofrecen pistas cruciales. Un expediente que pasa mucho tiempo en la fase de “pendiente de informes preceptivos” suele depender de organismos externos como Policía o Registro. En cambio, cuando aparece como “en estudio”, significa que un funcionario jurídico ha comenzado la revisión.
Si el expediente lleva más de un año sin cambios, es una señal de que requiere actuación. Y aquí entran los trucos legales reales que permiten acelerar la nacionalidad el proceso sin saltarse ninguna norma.
Truco legal 1: Presentar un recurso de agilización
El recurso de agilización no es un recurso formal como los administrativos clásicos, sino una solicitud dirigida al Ministerio para pedir que el expediente sea revisado con prioridad. Este documento se basa en motivos como la larga espera, la carga familiar, la situación laboral del solicitante o la necesidad de estabilidad jurídica.
Aunque no todos los casos son aceptados, muchos expedientes empiezan a moverse tras la presentación del escrito, especialmente aquellos que ya llevan más de doce meses desde su registro telemático. Es una herramienta totalmente legal y una de las más utilizadas por profesionales en extranjería cuando el Ministerio se retrasa.
Truco legal 2: Solicitar un “requerimiento voluntario”
Otra forma eficaz de acelerar tu expediente de nacionalidad es presentar documentación complementaria de manera voluntaria. Esto obliga al sistema a reactivar el expediente y actualizar su revisión. Puede utilizarse para aportar certificados más recientes, un nuevo empadronamiento o incluso pruebas de integración adicionales. No siempre es necesario, pero en aquellos expedientes que están detenidos por falta de verificación interna, suele ayudar a que un funcionario vuelva a abrir el archivo.
Truco legal 3: Contactar con el Ministerio mediante un escrito motivado
Existe la posibilidad de enviar un escrito explicando la situación personal del solicitante. En algunos casos, cuando hay razones justificadas como circunstancias familiares, laborales o jurídicas que requieren la obtención de la nacionalidad el Ministerio revisa el expediente con preferencia. Este escrito debe estar bien redactado, con lenguaje administrativo formal y ajustado a la normativa vigente.
Truco legal 4: Revisión mediante defensor del pueblo
El Defensor del Pueblo tiene competencias para supervisar los retrasos injustificados de la administración. Cuando el expediente lleva más de un año sin resolución, se puede presentar una queja. No es un proceso sancionador, pero sí abre una investigación sobre la demora. En muchos casos, después de este tipo de intervención, el expediente avanza porque el Ministerio debe justificar la tardanza.
Truco legal 5: Vía contenciosa. La forma más rápida y efectiva
La vía contenciosa es, sin duda, el método más rápido y directo para obtener la nacionalidad cuando el expediente se encuentra paralizado. Si han pasado más de 12 meses sin resolución, la ley permite presentar un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional. Esta vía obliga al Ministerio a remitir el expediente al juez y a resolverlo en un plazo razonable.
Aunque implique costes, es el procedimiento más seguro para quienes llevan demasiado tiempo esperando. La inmensa mayoría de expedientes se resuelven en pocos meses tras iniciar la vía judicial. Es el método preferido por abogados en casos donde la administración ha sobrepasado tiempos excesivos sin justificación.
Truco legal 6: Evitar cambios de domicilio o estados laborales sin actualizar
Algo tan simple como un cambio de domicilio puede retrasar meses una nacionalidad si no se notifica correctamente. Lo mismo ocurre con contratos laborales que no están actualizados, periodos sin cotizar o empadronamientos desactualizados. Mantener los datos siempre correctos y notificados evita revisiones adicionales.


